La Victima

¿Quién son las victimas ?

• Cualquier niño puede ser victima de un abuso sexual. Pero es bastante frecuente que los pedófilos se atacan a niños en busca de afección: padres ausentes o que dan poco cariño y atención a su hijo(a). El pedófilo se aprovecha de un vacío o de una falta en la vida del niño.

• El niño encuentra en el pedófilo el padre e/o la madre que nunca tuvo. En realidad, el adulto le engaña disfrazado de traerle esta afección con el único fin de satisfacer sus deseos sexuales.

¿Dónde ocurre la agresión?

• La mayoría de las veces, la agresión ocurre en lugares considerados seguros (casa de la familia, escuela, club deportivo…)
• También puede ocurrir en un lugar lejos de su domicilio. En este caso, elegirá una victima desconocida. Puede atraer al niño con cualquier tipo de medio (escudándose en decir que es enviado por los padres para recoger al niño a la salida de la escuela, pidiendo al niño que suba en el coche para que le indique un camino, ofreciéndole un regalo o también amenazándole).

¿Que frecuencia y que duración para la agresiones?

• El abuso sexual puede ser puntual pero se establece también, a veces, en una relación duradera y compleja entre el niño y el pedófilo.
• En el 40% de los casos, el niño es victima de agresiones repetidas. Dado que, la mayoría de las veces, el agresor le convence que guarde el silencio en cuanto a su relación, eso puede continuar hasta la adolescencia.

¿Qué síntomas pueden ser indicio de una agresión sexual?

• Cerca del 40% de los niños victimas de abusos sexuales tienen un comportamiento “normal” en apariencia. A menudo no se encuentran cambios físicos de abusos o señales que sólo un médico puede detectar. Son sobretodo cambios brutales en el comportamiento del niño que deben alertar a su séquito sobre el hecho de que algo va mal.

• Ejemplos de signos físicos : embarazo, leucorreas, lesiones genitales, hemorragias, autolesiones, toma o perdida importante de peso.

• Ejemplos de signos psicológicos : aislamiento, dificultades escolares, falta de interés por las actividades creadoras y deportivas, fatiga importante, estados depresivos, de tristeza, de angustia, de nerviosismo/alteración, trastornos alimenticios, anorexia o bulimia, miedo de ir en ciertos lugares, aislamiento respecto a los demás niños de su edad, miedo de los adultos o del padre del mismo sexo que el agresor, comportamiento sexual precoz y provocador hacia los niños de la misma edad o hacia los adultos, rechazo a desnudarse en público cuando todo el mundo lo hace ( piscina, vestuarios deportivos, etc.), interés repentino por las partes genitales de la gente o de los animales (preguntas, dibujos, deseo de dar besos, etc.), trastornos del sueño, pesadillas, moja la cama, tiene miedo de dormir solo o sin luz, angustiado y lunático, nervioso, sujeto a crisis de lágrimas o arrebatos…

• Estos cambios en el comportamiento pueden proceder de otras razones que hay que tomar en serio, pero la razón también puede ser un abuso sexual. Cada niño reacciona diferentemente. EN cualquier caso, la presencia de los síntomas siguientes deberían incitar a los padres a prestar atención y escuchar al niño.

¿Porqué el niño no dice nada?

• El miedo de que nadie va a creerle. Para la victima esto representa una segunda violencia añadida.
Muy a menudo, la retractación muestra que el niño dice la verdad. De todas formas, mejor vale creer en primer lugar en algo inexacto más que arriesgarse a dejar pasar una verdad, que hubiera por consecuencia alimentar la vergüenza y la culpa que siente el niño.

• El miedo de deber denunciar a un miembro de su séquito,

• las amenazas del agresor

• un sentimiento de culpa.

 

El agresor puede hacer sentirse culpable al niño diciéndole que lo había provocado sexualmente.
• El miedo de que alguien le riña.
• El niño sabe que esta “amistad” no es normal pero no sabe a quién decírselo, tiene miedo de lo que le va a pasar.
• A menudo, es difícil para el niño explicar con palabras unos acontecimientos que lo chocaron y que no entendió.
• También puede pensar que el adulto tiene el derecho de hacerlo y que lo que sufre/está sufriendo es “normal”, sobre todo si, además, su agresor se muestra gentil y considerado con él.
• Frecuentemente, el niño niega y hace como si esta situación de abuso nunca hubiera existido.
Un niño siempre intenta contar su sufrimiento, pero no sabemos/se sabe escucharlo.

¿Qué secuelas para la victima?

• La importancia de las secuelas depende de varios factores relacionados con el tipo de la agresión, la duración, la posibilidad para el niño de hablar de lo que ha pasado, la capacidad de su séquito de saber escucharlo y creerlo, la edad así como la fragilidad del niño. El incesto encontrándose entre los abusos sexuales más traumáticos para el niño.
• El abuso sexual provoca en el niño sentimientos de vergüenza y de humillación. Se siente desposeído de si mismo, que su cuerpo ya no le pertenece. El odio que siente hacia su agresor, cuando no logra hablar, también puede transformarse en auto-odio.

¿Cómo prevenir las agresiones sexuales?

• Ante todo, hay que escuchar las necesidades del niño.
• La educación sexual. Los padres, los profesionales, los adultos en general deben tener, mediante las palabras, los gestos así como los actitudes hacia el niño, un comportamiento que le permitirá entender lo que no es aceptable y aprender que todos tenemos que respetar al prójimo.
• La vigilancia, con normas simples de prudencia que los padres y los niños tiene que respetar.
• por iniciativa de particulares, asociaciones y poderes públicos Se editaron una serie de folletos, libros y vídeos destinados a los padres pero también directamente a los niños. Es necesario que se establece un verdadero dialogo entre el adulto y el niño en cuanto a las situaciones de riesgo y a la actitud que el niño tiene que adoptar frente a dichas situaciones y frente a los adultos de manera general. Es lo que nuestra asociación propone con los cuestionarios distribuidos a los niños.

¿cómo ayudar a las victimas?

• Es importante que el niño sienta que se lo escucha y que lo creen. Debe sentirse en un clima de confianza para ser capaz de revelar un acontecimiento que le chocó profundamente.
• Dejarle claro al niño que se le escuchará, creerá y que será ayudado aunque a veces prefiriéramos no saber
• La investigación sólo tiene que ser realizada por profesionales para no perjudicar su desarrollo.
• Multiplicar las acciones destinadas a enseñar al niño sus derechos y lo que es aceptable o no por parte de los adultos que les rodean porque el niño que sufre un abuso sexual a veces piensa que el adulto tiene el derecho de hacerlo.
• Conocer las estructuras y las personas susceptibles de escuchar y ayudar al niño que sufre una situación de abuso sexual